La pregunta llega casi siempre con dos opciones puestas sobre la mesa: WordPress o a medida. Son las dos que todo el mundo conoce, y entre ellas se queda fuera media respuesta.
En esta guía están las cuatro formas reales de construir la web de una empresa, con lo que cuesta cada una, quién puede tocarla después y hasta dónde llega. Los precios de plataformas y licencias están consultados en agosto de 2026 y cambian varias veces al año.
Las cuatro formas de hacer la web de una empresa
| Plantilla o maquetador | WordPress con tema y plugins | Web a medida sin gestor | Web a medida con CMS headless | |
|---|---|---|---|---|
| Quién la monta | Tú mismo o un freelance | Agencia o freelance | Equipo de desarrollo | Equipo de desarrollo |
| Quién cambia los textos después | Cualquiera | Cualquiera | Solo el desarrollador | Cualquiera de tu equipo |
| Inversión inicial | 0 a 800 € | Desde 1.200 € | Desde 3.000 € | Desde 1.800 € |
| Coste anual | Desde 150 € | Desde 700 € | Desde 100 € | Desde 120 € |
| Velocidad | Regular | De regular a buena | Muy buena | Muy buena |
| Qué hay que mantener | Nada, lo hace la plataforma | Núcleo, tema y plugins | Dependencias, poco más | Dependencias y gestor |
| Superficie de ataque | Mínima | Alta, por los plugins | Mínima | Baja |
| Hasta dónde llega | Web informativa | Web, blog y tienda estándar | Sin límite | Web, blog y tienda estándar |
Las dos primeras son las de siempre. La tercera es el clásico desarrollo a medida. La cuarta es la que casi nunca aparece en la conversación y la que más se parece a lo que una empresa necesita.
Hay un número de esa tabla que suele chocar: la web a medida con gestor arranca más barata que la web a medida sin él. Tiene explicación y está unas líneas más abajo.
Plantillas y maquetadores: cuándo bastan
Aquí entran Wix, Squarespace y también WordPress cuando se monta con un maquetador visual como Elementor o Divi. El plan Light de Wix ronda los 11 a 14 € al mes y el Core los 22 €, con dominio incluido el primer año.
Bastan de sobra cuando:
- Tu web son cinco páginas, un formulario y un teléfono.
- El presupuesto tiene tres cifras.
- Nadie del equipo es técnico y la web se va a tocar dos veces al año.
- Necesitas estar online la semana que viene.
Se quedan cortas cuando:
- El rendimiento importa. El maquetador genera capas de HTML y CSS que tú no has pedido y que el navegador tiene que procesar. Las páginas pesan de más y los Core Web Vitals lo notan.
- Quieres diferenciarte del resto. Una plantilla la han comprado otras mil empresas. Al verlas se nota que son similares al resto.
- Aparece un requisito que la plataforma no contempla. Ahí se acaba el camino, y la salida es rehacer la web en otro sitio.
- Quieres llevarte el contenido. Sacar de Wix lo que hay dentro para trasladarlo a otra plataforma no está pensado para que sea cómodo.
WordPress: qué resuelve bien y dónde empieza a doler
WordPress mueve alrededor del 43 % de todos los sitios web y en torno al 60 % del mercado de gestores de contenido, según W3Techs a cierre de 2025. El siguiente de la lista, Shopify, se queda en el 5 %. Esa cuota explica casi todas sus ventajas y casi todos sus problemas.
Qué resuelve bien:
- El ecosistema. Hay un plugin para prácticamente cualquier cosa que se te ocurra.
- El relevo. Si mañana cambias de proveedor, cualquier agencia de tu ciudad sabe abrir tu WordPress y seguir. Esto vale mucho más de lo que parece.
- Las tiendas pequeñas. WooCommerce cubre un catálogo modesto sin construir nada.
- El blog. El editor lleva veinte años puliéndose y se nota al escribir.
Dónde empieza a doler:
- Las licencias anuales. Elementor Pro va de 60 a 99 $ al año según el plan, y a eso se le suma el tema premium, el plugin de formularios, el de SEO, el de multiidioma y el de copias de seguridad. Un WordPress corporativo normal arrastra entre 200 y 600 € al año solo en licencias que se renuevan solas.
- Las actualizaciones que rompen. Un plugin se actualiza, otro se queda atrás y el formulario de contacto deja de enviar. Por eso existen las cuotas de mantenimiento, que en el mercado español van de 50 a 150 € al mes.
- El rendimiento. El núcleo de WordPress es razonablemente rápido. Lo que pesa es lo que se le monta encima: veinte plugins cargando cada uno su CSS y su JavaScript en todas las páginas, más el maquetador construyendo el diseño en el navegador.
- La seguridad. Al ser el gestor más usado del mundo es también el más atacado, y la puerta de entrada suele ser un plugin desactualizado.
- La dependencia. Cuando el que lo montó desaparece, lo que queda es una carpeta con treinta plugins y nadie sabe por qué está cada uno.
WordPress sigue siendo la respuesta correcta si publicas mucho contenido con varios redactores, si tienes una tienda pequeña y estándar, si el presupuesto manda o si ya lo tienes funcionando y no tienes problemas. Cambiar por cambiar cuesta horas y no es eficiente.
Web a medida sin gestor: rápida, y el equipo no la toca
Es el desarrollo a medida clásico. Un front programado desde cero, con los textos escritos en el código.
Las ventajas aparecen desde el primer día. Vuela, porque no arrastra plugins ni capas sobrantes de ningún maquetador. El mantenimiento se reduce a actualizar dependencias de vez en cuando, sin licencias que renovar cada año. Y el código es tuyo.
El problema aparece a los dos meses. Cambiar un precio en la página de tarifas es un ticket al desarrollador. Publicar un caso nuevo es otro ticket. Corregir una errata, otro. Al principio da igual porque acabas de lanzar y todo está recién escrito. A los seis meses la web tiene información desactualizada porque nadie quiere abrir un ticket para cambiar dos frases.
Buena parte de las webs que nos llegan para rehacer están técnicamente bien construidas. Lo que ha pasado es que su dueño lleva un año sin poder cambiar un titular.
Y hay un segundo problema, menos visible: es la opción más cara de construir de las cuatro. Cada pieza se programa partiendo de cero, incluido el backend.
A cambio, es la que no tiene techo. Si el gestor de contenidos es el producto en sí y tiene que hacer cosas que ningún CMS del mercado contempla, este es el camino. Lo llevamos hasta el final en el CMS a medida con IA para un medio de prensa: un gestor construido desde cero para el flujo real de la redacción, con ingesta de notas de prensa por IA y la web pública rediseñada por delante. Para la web de una empresa normal, eso es pasarse de largo.
La cuarta vía: web a medida con CMS headless
Un CMS headless separa el gestor de contenidos de la web que ve el visitante. Por delante va un front construido a medida, con el diseño y el código de tu proyecto. Por detrás hay un panel de administración donde tu equipo entra con su usuario y cambia textos, imágenes, precios y páginas enteras. Los dos se comunican por una API.
Lo de headless, sin cabeza, viene de ahí: el gestor guarda y sirve el contenido, y se desentiende de cómo se muestra. La parte visible la construyes tú.
Lo que gana tu equipo:
- Edita sin llamar a nadie. Con usuarios, roles y permisos, para que cada persona vea lo que le toca.
- Sin plugins ni maquetador que aprender. El panel enseña los campos que existen en tu web y poco más. La formación son un par de horas.
- Consistencia. En lugar de una página en blanco donde cada uno maqueta a su manera, hay campos definidos. Las páginas salen iguales entre sí aunque las escriban cuatro personas distintas.
Lo que gana el negocio:
- La velocidad de una web a medida, con los Core Web Vitals en verde sin pelearse con nada.
- El contenido guardado en tu base de datos, estructurado y accesible por API. El día que quieras llevártelo a otro sitio, se exporta.
- Una sola fuente de contenido que puede alimentar la web, una app o lo que venga después.
Por qué construimos con Payload CMS
Payload es una base open source con licencia MIT que se instala dentro de una aplicación Next.js. Aporta la arquitectura completa: la conexión con la base de datos, las APIs REST y GraphQL, la autenticación, el control de accesos y el panel de administración. Nosotros construimos encima lo que tu proyecto necesita.
Gana por tres razones concretas.
El panel sale del modelo de datos. Defines las colecciones de tu web (páginas, servicios, casos, artículos, personas) y el panel de administración aparece hecho, con sus formularios, sus validaciones y sus relaciones entre contenidos. Ese trabajo, que en un desarrollo a medida clásico son semanas de programar pantallas de administración, se resuelve rápidamente. Aquí está la explicación del número que chocaba en la primera tabla: una web con Payload entra por debajo de la misma web programada manualmente, porque la parte que más horas consume ya viene construida y solo hay que amoldarla a tu proyecto.
Tu equipo edita solo. Roles y permisos, borradores, historial de versiones y previsualización antes de publicar. Los campos aceptan solo lo que tienen que aceptar, así que nadie rompe el diseño pegando un texto con formato raro desde Word.
Es tuyo. Licencia MIT, código en tu repositorio, base de datos tuya (PostgreSQL, MongoDB o SQLite) y despliegue donde quieras: un VPS con Docker, Vercel, Cloudflare o el proveedor que ya uses. Sin cuota por usuario, por proyecto ni por número de páginas.
Un apunte sobre quién está detrás. Figma compró Payload en junio de 2025. El repositorio sigue con licencia MIT y el proyecto sigue abierto a la comunidad. Lo que cambió es que Payload Cloud, el hosting gestionado del fabricante, dejó de admitir proyectos nuevos. Para algo que arranca hoy la vía es autoalojar, que es como lo montamos nosotros de todas formas.
Ahora el reverso. Payload es mala elección si:
- Lo que necesitas son cinco páginas que no vas a tocar. Una plantilla sale más barata y se monta en dos días.
- No hay un desarrollador en el arranque. Payload no tiene marketplace de temas, así que alguien tiene que construir el proyecto desde el principio.
- Tu equipo quiere maquetar cada landing arrastrando bloques con libertad total. El modelo de Payload es más estructurado. Esa estructura es justo lo que evita que la web se degrade con los años, y aun así, si tu forma de trabajar es maquetar libre, un maquetador te va a gustar más.
- Tienes una tienda pequeña y convencional. WooCommerce o Shopify resuelven eso sin construir nada.
Hay más opciones headless y conviene conocerlas: Strapi también es autoalojable y open source, Sanity y Contentful funcionan como servicio en la nube con cuota mensual por usuario y por volumen de API, y Directus se monta sobre una base de datos que ya tengas. Elegimos Payload porque vive dentro de la misma aplicación Next.js con la que construimos el front, y eso ahorra una capa entera de infraestructura, de despliegue y de latencia entre el gestor y la web.
Lo que cuesta cada opción
Todas las cifras son precios de entrada, para una web corporativa pequeña en España, agosto de 2026. El techo lo pone el alcance: un proyecto con muchas plantillas de página, integraciones y áreas privadas se va a cinco cifras con facilidad. El coste anual también sube con el tráfico y con las licencias que acabes contratando.
| Inversión inicial | Coste anual recurrente | |
|---|---|---|
| Plantilla o maquetador | 0 a 800 € | Desde 150 € de suscripción y dominio |
| WordPress con tema y plugins | Desde 1.200 € | Desde 700 € en hosting, licencias y mantenimiento |
| Web a medida sin gestor | Desde 3.000 € | Desde 100 € de hosting |
| Web a medida con CMS headless | Desde 1.800 € | Desde 120 € de hosting y base de datos |
El orden de la primera columna es el que sorprende a casi todo el mundo. Una web a medida sin gestor se programa entera desde cero, desde la conexión con la base de datos hasta el último formulario. Con Payload, la base de datos, las APIs, los usuarios, los permisos y el panel de administración vienen construidos, y el desarrollo se concentra en lo que tu proyecto tiene de particular. Sale menos trabajo por el mismo resultado, y encima con gestor.
Los números de arriba se quedan cortos si no cuentas cinco partidas que rara vez aparecen en un presupuesto:
- Las licencias que se renuevan solas. El tema premium y los cinco plugins de pago se cobran cada año, no una sola vez.
- Las horas de mantenimiento. Alguien tiene que actualizar, revisar que nada se ha roto y restaurar la copia cuando algo falla.
- El rediseño de los tres años. Una web montada sobre una plantilla se rehace entera cuando la plantilla se queda vieja. Una construida a medida se va reformando por partes.
- La migración cuando quieres irte. Sacar el contenido de una plataforma cerrada cuesta horas de trabajo manual.
- El coste de esperar. Cada campaña que sale tarde porque hay que pedirle a alguien que cambie un titular tiene un precio, aunque no salga en ninguna factura.
Es el mismo razonamiento que aplicamos al presupuestar cualquier proyecto, y lo desarrollamos en cuánto cuesta un software a medida.
Cómo decidir en una tarde
Cuatro preguntas y el mapa queda claro.
- ¿Quién va a cambiar los textos y cada cuánto? Si la respuesta es "mi equipo, todas las semanas", necesitas gestor. Si es "nadie, casi nunca", te sobra.
- ¿La web solo informa o alguien entra a trabajar dentro? Si hay inicio de sesión, roles, cálculos o estados, eso ya es una aplicación web y ninguna plantilla va a llegar. Así abordamos ese caso en desarrollo web a medida.
- ¿Tiene que hablar con tu ERP o tu CRM? Si los datos deben ir y venir en tiempo real, el terreno es el de las integraciones y el software a medida.
- ¿Cuánto pesan la velocidad y el SEO en cómo captas clientes? Si el tráfico orgánico es tu canal principal, el rendimiento deja de ser un detalle técnico y pasa a ser presupuesto de marketing.
El resumen, en cuatro líneas:
- Cinco páginas, nadie las va a tocar y el presupuesto es mínimo: plantilla.
- Publicas mucho, tienes tienda pequeña o quieres que cualquier agencia pueda coger el relevo: WordPress.
- Necesitas velocidad, control del diseño y que tu equipo edite sin depender de nadie: web a medida con CMS headless.
- Hay usuarios que inician sesión, procesos y datos de otros sistemas: ya no estás hablando de una web, estás hablando de una aplicación.
Cuando el objetivo es una sola página que tiene que convertir, el planteamiento cambia otra vez. Lo vimos en el diseño de una landing page para una feria. Y si lo que estás decidiendo es más de fondo, entre construir o comprar hecho, el marco está en software a medida vs. software estándar.
Preguntas frecuentes
¿Es WordPress malo para el SEO?
El núcleo de WordPress es razonablemente rápido y no penaliza nada por sí mismo. Lo que hunde el rendimiento es la pila que se le monta encima: veinte plugins cargando su CSS y su JavaScript en cada página, más un maquetador visual que construye el diseño en el navegador. Un WordPress ligero, con tema propio y pocos plugins, compite bien. Un WordPress con Elementor y treinta extensiones parte con desventaja en Core Web Vitals frente a cualquier web construida a medida.
¿Puedo migrar mi web de WordPress a un CMS headless sin perder posicionamiento?
Sí, siempre que la migración se planifique. Lo que hay que conservar es el mapa de URLs: cada dirección antigua tiene que responder con una redirección 301 a su equivalente nueva, y las que no cambien deben mantenerse idénticas. Con eso, más los metadatos, los datos estructurados y el contenido migrado completo, el posicionamiento se traslada. Las caídas de tráfico en las migraciones casi siempre vienen de URLs que se quedaron sin redirigir o de contenido que se recortó por el camino.
¿Qué es un CMS headless y en qué se diferencia de WordPress?
Un CMS headless separa el gestor de contenidos de la web que ve el visitante. Guarda y sirve el contenido por una API, y no impone cómo se muestra: la parte visible se construye aparte, a medida. WordPress hace las dos cosas a la vez, y por eso el diseño acaba condicionado por el tema y por los plugins que uses. La diferencia práctica: con un CMS headless tu equipo edita el contenido con la misma comodidad, y el front no arrastra el peso de un sistema de plantillas que no has elegido.
¿Payload CMS es gratis?
El proyecto es open source con licencia MIT, así que la licencia cuesta cero y puedes instalarlo en tu propio servidor sin límite de usuarios, de páginas ni de proyectos. Lo que pagas es el hosting y la base de datos, más el desarrollo del proyecto en sí. Payload Cloud, el hosting gestionado del fabricante, era de pago y dejó de admitir altas nuevas tras la compra de Payload por Figma en junio de 2025, de modo que hoy un proyecto que arranca se autoaloja: un VPS con Docker, Vercel o el proveedor que ya uses.
¿Podrá mi equipo editar la web sin saber programar?
Sí, y es el motivo principal para montar el gestor. Cada persona entra con su usuario y ve los campos de la web: titulares, textos, imágenes, precios, páginas del blog. Se editan como se rellena un formulario, con borradores, historial de versiones y previsualización antes de publicar. Los permisos se reparten por rol, así que quien solo tiene que escribir artículos no ve el resto. La formación necesaria son un par de horas, sin conocimientos técnicos.
¿Cuánto se tarda en hacer una web a medida con gestor?
Una web corporativa con su gestor de contenidos ronda las cuatro a ocho semanas desde la primera reunión, según el número de plantillas de página, si hay que migrar contenido de un sistema anterior y cuántas integraciones lleva. El diseño y la definición de qué campos tiene que poder editar cada persona son la parte que más condiciona el plazo. Si además hay áreas privadas, roles o conexión con un ERP, el proyecto se acerca al desarrollo de una aplicación y el plazo crece.
Conclusión
Una plantilla resuelve la web de cinco páginas por muy poco dinero. WordPress sigue siendo la opción sensata para publicar mucho, vender poco y poder cambiar de proveedor sin drama. El desarrollo a medida sin gestor entrega velocidad, deja a tu equipo sin poder tocar nada y encima es el más caro de construir.
La cuarta opción, la web a medida con un CMS headless detrás, junta lo que buscas de las otras tres: el rendimiento y el control del código propio, con un panel donde tu equipo edita como editaría en WordPress. Y arranca por debajo de la misma web programada sin gestor, porque la arquitectura ya viene hecha.
¿No tienes claro en qué grupo cae tu caso? Cuéntanos qué web necesitas y te decimos con qué la montaríamos, cuánto costaría y quién podrá tocarla después. Puedes ver cómo trabajamos en desarrollo web a medida. Estamos en Murcia y trabajamos en remoto para toda España.



